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sábado, 4 de julio de 2015

EL TRATADO SECRETO DE GRANADA.LAS GUERRAS DE NAPOLES PARTE II.



Volvemos nuevamente la mirada de Clio hacia nuestro protagonista , homenajeado en el V centenario de su muerte. Gonzalo Fernandez de Cordoba, EL GRAN CAPITAN.

En la última entrada que hice sobre él, LA ARMADA DEL GRAN CAPITAN.LA AMENAZA TURCA. Mientras  Gonzalo con su armada se encontraba guerreando contra el Gran Turco, mientras se jugaba el tipo y recuperaba la isla de Cefalonia para la cristiandad, Fernando, su Rey, firmaba un Tratado con el Rey de Francia, Luis XII.

El Tratado secreto de Granada es firmando el día 11 de noviembre de 1500, en la Granada recientemente conquistada por las huestes cristianas, a caballo entre dos siglos y alumbrando la modernidad, capital y sede de la Corte Real de los Reyes Católicos durante unos años.






El pacto consistía en el reparto del Regno de Nápoles, entre Francia y Aragón, para dejar zanjado el problema de Italia, de Nápoles, dos mitades simétricas, una para cada reino. Calabria y Apulia para Fernando, perdiendo lo conquistado en 1494.

Entre los acuerdos estaba la conquista simultánea del Reino de Nápoles por los dos ejércitos, Francia entraría por el norte , Aragón lo haría por el sur. El pacto se mantendría en secreto hasta la entrada de las tropas francesas en Roma.¿ en secreto para quien? ¿para Gonzalo? ¡ que lideró las conquistas del 1494!  EL DESPERTAR DEL GUERRERO. El LIBERTADOR DE ROMA. y ahora ¡Fernando las abandona! Pacta precipitadamente con Francia que renuncia al Rosellón y la Cerdaña, Fernando lo hace de Montpellier.

Aunque hay que comprender la política del momento y la estrategia militar de Fernando, que había optado por un acuerdo de reparto con Francia o la guerra abierta , nuevamente. El nuevo rey  de Francia Luis XII pretendía como su antecesor acceder al trono de Nápoles como descendiente de los Anjou y del ducado de  Milán por ser nieto de Valentina Visconti , princesa de Milán.




Luis XII Rey de Francia.


El rey francés envío un poderoso ejército que en el mes de abril de 1500 había ocupado Milán. La historia volvía a repetirse, y daba comienzo  la guerra italiana de 1499-1501. Ante los acontecimientos Fernando prefiere pactar. Su pariente el rey de Nápoles Federico I de Nápoles con un ejército y economía maltrechos , tras la primera guerra de Nápoles, intenta pactar con Luis XII y por otro lado con Fernando, para poder salvar su reino. Jugando a dos bandas, pero no consigue que las otras dos partes firmen en Granada el pacto de 1500, de invasión y reparto de su reino.

Pero hay un giro inesperado ,Juana, la hermana de Fernando y reina de Nápoles emprende un viaje cargado de ilusión y tristeza. Un viaje en busca de su hermano, a Sevilla.  Quería hacerle entender la inminente guerra que se avecinaba en Nápoles y las intenciones francesas. Su inesperado viaje fue un éxito político, cambia la visión de Fernando.

Dejemos ya a los reyes con sus cosas, es hora de volver la mirada de la musa Clio, hacia nuestro protagonista , aquel que volvería a sacar de apuros a su Rey.

A finales de febrero de 1501 Gonzalo es nombrado Lugarteniente General en Sicilia y Calabria, con mando total sobre las tropas allí asentadas, pero muy inferiores a las francesas de Luis XII.

Como se había previsto en el tratado de Granada, las dos potencias debían tomar posesión de los territorios pactados.


El Gran Capitán recorriendo el campo de la batalla de Ceriñola
Federico de Madrazo y Küntz (1815-1894)


Pero los franceses bajo el mando del joven general Luis de Armagnac, duque de Nemours, con un ejercito muy superior al de Gonzalo, rompen el acuerdo y obligan a Gonzalo a retroceder hacia Barletta donde se atrinchera. Gonzalo Rehúsa la batalla campal, no puede, está en inferioridad militar y es consciente. Espera su momento, ataca y hostiga a las elegantes tropas francesas, pero consciente , ágil e inteligente, sabe esperar su momento. Resiste junto a sus tropas de forma estoica casi un año de asedio, una lucha sin cuartel. Pero lejos de rendirse aguantaron hasta el empujón final, así se forjaron los ejércitos españoles que estaban llamados a luchar por el imperio más grande jamás conocido. Por fin el general francés manda abandonar y dispersar las tropas. Ahora que Gonzalo recibe refuerzos y que los franceses se han dispersado, contraataca. Estaba a punto de acontecer  la batalla de Ceriñola, 28 de abril de 1503. El enemigo francés , Nemours, está perplejo, atónito, asustado, ante el avance y el coraje de las tropas de Gonzalo, no lo entiende pero intuye que su fin está a punto de llegar.

La idea de Nemours era atacar de frente, con su flamante caballería. Gonzalo conocedor del entusiasmo francés por esta técnica, idea un plan para atraer al enemigo hasta los fosos. Las tropas españolas habían hecho fosos y tenían  posicionado a sus tiradores, espingarderos, pero el general francés estaba obcecado , y ordenó el ataque .




El resultado, un verdadero caos para el ejército francés ,  un campo de batalla con 3000 muertos franceses, por cerca de un centenar español. Un desastre para Nemours  cuyo cadáver  se encontraba en el campo de batalla, desnudo , tapando sus partes con una teja. Ante el espectáculo Gonzalo ordena que lo lleven al campamento y darle sepultura.
Recreación de la batalla de Ceriñola (1503)

Gonzalo Fernandez de Cordoba reconociendo el cadáver del duque de Nemours, cuadro de José Casado del Alisal.



      
La última y definitiva batalla que provocaría la huída de las tropas francesas seria la jornada del Rio  Garellano.

Esta vez las tropas francesas estaban dirigidas por Giovanni Francesco Gonzaga más experimentado que el anterior duque de Nemours y con un ejército renovado superior al español, con más de cinco mil suizos y un tren de artillería nunca antes visto.
Las fuerzas de Gonzalo se encontraban atrincheradas al sur del río Garellano, era diciembre, y las condiciones climatológicas no eran propicias, y más aún  en inferioridad numérica, las tropas españolas estaban algo desanimadas.

Su objetivo era evitar que el flamante  ejercito francés cruzara el río y avanzara hacia el sur, y evitar así la confrontación directa. La superioridad numérica y la artillería del francés eran muy superiores. Había por tanto que utilizar el ingenio, ´´la guerra  de desgaste´´de ataques y retiradas fingidas. Hacer creer al enemigo que el ejército se dividía en dos, y de esta forma hacer  desplazar a las  tropas francesas, así se tenia el camino abierto para destruir el puente hecho por los franceses, y construir otro. La idea era realizar una operación envolvente para que las tropas francesas se retiraran a la fortaleza de Gaeta. El movimiento de tropas y las estrategias del ejercito español han pasado a la historia como una lección de inteligencia militar que con posterioridad serian utilizadas en las guerras modernas.

Esta nueva victoria abrió el camino hacia la toma de Gaeta, en enero de 1504, último reducto francés, propiciando su definitiva retirada de Nápoles. En marzo de 1504, Luis XII de Francia y Fernando el Católico firman una tregua de tres años, que ponía fin a las aspiraciones de Francia sobre Nápoles, habían comprendido que desde Roma hacia abajo, quien mandaba era EL GRAN CAPITAN.





Batalla puente Garellano.

Gonzalo fue laureado nuevamente por los Reyes Católicos, los cuales le otorgaron el nuevo titulo de duque de Terranova ,10.000 ducados de renta y proclamado como primer Virrey de Nápoles, cargo que desempeñaría hasta 1507.

Durante su mandato como Virrey de Nápoles, ordena la detención de Cesar Borgia y su posterior envío a España para su arresto, por ir contra los intereses del nuevo Papa Julio II , aliado de los Reyes Católicos.


Tanta fama y prestigio tenia don Gonzalo, que incluso el mimo Rey Fernando le tenía recelo y le llegaban noticias de posibles desvíos de fondos por parte de Gonzalo, en las guerras de Nápoles. El monarca le pidió cuentas sobre las guerras de Nápoles y Gonzalo lo tomó como algo humillante hacia su persona.Como respuesta el Gran Capitán envió un memorial a la monarquía conocido como las ´´cuentas del Gran Capitán´´.

Curiosamente estas son algunas de las partidas de los gastos :
Cien millones de ducados en picos, palas y azadones para enterrar a los muertos del enemigo. Ciento cincuenta mil ducados en frailes, monjas y pobres, para que rogasen a Dios por las almas de los soldados del rey caídos en combate. Cien mil ducados en guantes perfumados, para preservar a las tropas del hedor de los cadáveres del enemigo. Ciento sesenta mil ducados para reponer y arreglar las campanas destruidas de tanto repicar a victoria. 

Finalmente, por la paciencia al haber escuchado estas pequeñeces del rey, que pide cuentas a quien le ha regalado un reino, cien millones de ducados.







Para saber más.


 - De Herrera, F. (1669). Historia de las proezas y hazañas del Gran Capitán Don Gonzalo Fernández de Córdoba. Biblioteca digital de Andalucía.

   - Ruiz -Doménec José Enrique. (2002). El Gran Capitán. El héroe militar de los Reyes Católicos.

-Coronica llamada las dos conquistas del reino de Nápoles, (Zaragoza, 1554) 


Historia del rey Fernando el Católico:de las empresas y ligas de Italia. 

Zurita, Jerónimo

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